Dorita Ayala Maldonado
Orar desde donde estemos y sea como fuere que nos sintamos, puede ser la antesala de una gloriosa transformación.Las prosas, paráfrasis, plegarias y poemas en los que estás a punto de sumergirte, son palabras provistas a los clamores del alma; son suspiros convertidos en oraciones, y lágrimas en plegarias del corazón.Prepárate para peregrinar por los recovecos de tu ser, y abrirle la puerta a las confidencias del alma… con pies descalzos. 10